La luz puede rebotar (reflejarse) cuando choca con superficies lisas y brillantes,
como los espejos o el papel de aluminio. Pero si la superficie es rugosa o mate,
como el cartón o la cartulina negra, la luz no rebota bien.
La luz viaja en línea recta. Cuando choca con una superficie, puede hacer tres
cosas:
Reflejarse (rebotar) → como en los espejos.
Atravesar el objeto → como en un cristal.
Absorberse → como cuando se “pierde” en una cartulina negra.
Este experimento ayuda a comprender la reflexión de la luz, que es lo que permite vernos en un espejo o dirigir un haz luminoso.
La luz se refleja en los espejos, permitiendo que veamos imágenes simétricas. La
cantidad y disposición de las imágenes depende del ángulo entre los espejos.




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